El jueves 22 de octubre, unas 120 personas se reunieron en la plaza de la Paeria de Lleida para participar en una acción reivindicativa en el marco de la Campaña de Personas Sin Hogar.
La iniciativa ha sido impulsada por Càritas Diocesana de Lleida, Fundació Jericó, Sant Joan de Déu Terres de Lleida y Arrels Sant Ignasi, con el objetivo de sensibilizar a la ciudadanía sobre la realidad del sinhogarismo.
Este año, el lema de la campaña es «Un hogar. Es mucho más que un espacio donde vivir. Es un lugar al que pertenecer», una llamada a comprender que tener un hogar va más allá de disponer de un techo. Significa contar con un espacio seguro donde descansar, establecer vínculos, desarrollar un proyecto de vida y sentirse parte de la comunidad.
La acción ha contado con la participación del alumnado de Jesuïtes Lleida-Col·legi Claver, de Raimat, y del Col·legi Episcopal, que también ha colaborado en la preparación de los materiales de la representación. A través de cuatro puertas, el alumnado ha simbolizado todo lo que un hogar puede ofrecer: seguridad, estabilidad, salud, oportunidades… La iniciativa ha puesto el foco en la importancia de construir una sociedad que garantice los derechos de todas las personas.
La situación de la vivienda preocupa a las entidades sociales
Arrels Sant Ignasi, centro de Jesuïtes Social, alerta de que las dificultades para acceder a una vivienda digna siguen empujando a muchas personas a vivir en condiciones de precariedad e inseguridad residencial. En Lleida, los equipos de la entidad detectan cada vez más personas que viven en habitaciones compartidas en condiciones precarias, sin contrato ni garantías básicas, y que deben pagar precios elevados para disponer de una cama.
También son frecuentes las situaciones de hacinamiento, los alojamientos que no reúnen las condiciones mínimas de habitabilidad y las dificultades para empadronarse, que pueden impedir o dificultar el acceso a servicios esenciales. A ello se suman la discriminación en el acceso al alquiler por motivos de origen y las trabas burocráticas que afrontan las personas más vulnerables.
Durante 2026, Arrels Sant Ignasi ha atendido a 779 personas en situación de sinhogarismo, de las cuales 134 se encontraban sin techo. La entidad recuerda que estos datos corresponden únicamente a las personas atendidas por sus servicios y que, por tanto, no reflejan la totalidad de las situaciones de sinhogarismo que existen en la ciudad.
Arrels Sant Ignasi insiste en que el problema afecta al acceso a los derechos, las oportunidades y la participación en la vida comunitaria. Y reclama políticas públicas que garanticen el acceso a una vivienda digna y que, al mismo tiempo, no criminalicen a las personas que se encuentran en estas situaciones de precariedad extrema.
Construir una sociedad en la que todas las personas tengan un lugar
La campaña también ha querido poner en valor la responsabilidad colectiva en la lucha contra el sinhogarismo. Arrels Sant Ignasi hace un llamamiento a la ciudadanía para que se implique en la construcción de comunidades más inclusivas, que promuevan el apoyo mutuo y ofrezcan espacios de encuentro y participación sin prejuicios.
En este sentido, durante la jornada se han instalado mesas informativas para dar a conocer la labor de la entidad, explicar sus reivindicaciones e informar sobre las diferentes formas de colaborar con ella, ya sea a través del voluntariado, las aportaciones económicas o la participación en sus iniciativas.
Texto e imágenes: Arrels Sant Ignasi