La decana fundadora de la School of Environmental Sustainability de la Loyola University Chicago y asistente al secretario general de educación superior de la Compañía de Jesús en ecología integral, Nancy Tuchman, participó en diversas sesiones de diálogo con las comunidades académicas.
La doctora Nancy Tuchman visitó recientemente Esade e IQS. En Esade, el pasado 18 de marzo, participó en una conversación en el eGarage del Campus de Sant Cugat que reunió a una cuarentena de miembros de la comunidad —alumnos, PAS y profesorado—. Al día siguiente, 19 de marzo, tuvo lugar una segunda sesión en IQS, dentro de la serie de diálogos académicos, con la participación de personal, profesorado y estudiantes de doctorado de IQS, así como miembros del patronato IQS y representantes de Jesuitas de Cataluña y de escuelas de la Compañía de Jesús.
Ambas sesiones ofrecieron un espacio de diálogo y reflexión sobre el papel de las instituciones de educación superior ante los retos de la sostenibilidad, combinando la perspectiva académica con la implicación activa de los estudiantes y de los participantes.
Hacia una cultura institucional de la sostenibilidad
Durante el encuentro, se puso de manifiesto la necesidad de pasar de la sostenibilidad como un conjunto de iniciativas aisladas a una verdadera cultura institucional. En este sentido, se subrayó la importancia de adoptar un enfoque sistémico que integre la sostenibilidad en el currículum, la investigación, las operaciones y la vida estudiantil, alineando los compromisos con las prácticas reales.
En el contexto de las universidades jesuitas, se remarcó la responsabilidad particular de estas instituciones en la promoción de la justicia climática. Más allá de la dimensión ambiental, la crisis climática se entendió como una cuestión de justicia social, que requiere la formación de líderes capaces de integrar conocimiento, reflexión ética y acción responsable.
La pedagogía ignaciana como marco clave
La conversación profundizó también en el papel de la pedagogía ignaciana como marco clave para la educación en sostenibilidad. Se destacó que este enfoque, centrado en la formación integral de la persona, invita a conectar conocimiento, experiencia y reflexión crítica para promover una acción transformadora.
En este sentido, la sostenibilidad no se concibe solo como un contenido académico, sino como una dimensión que interpela valores, actitudes y responsabilidades. Conceptos como el discernimiento, el cuidado de la casa común y el compromiso con el bien común se identificaron como elementos esenciales para formar líderes capaces de responder a los retos ambientales y sociales.
Los estudiantes fueron identificados como actores clave en este proceso de transformación, tanto dentro de la universidad como en sus futuras trayectorias profesionales. Se destacó la importancia de fomentar su implicación activa y de generar espacios para que puedan contribuir con iniciativas y nuevas perspectivas.
Finalmente, estas sesiones transmitieron un mensaje de esperanza basado en el creciente compromiso de la comunidad universitaria y en la conciencia de que la acción climática requiere colaboración entre disciplinas, instituciones y generaciones. En este marco, se puso de relieve el papel único de la educación superior en la formación de personas capaces de contribuir, con responsabilidad, discernimiento y sentido de propósito, a la construcción de un futuro más sostenible.