El Ayuntamiento de Lleida ha reconocido a título póstumo al jesuita y escultor Cinto Casanovas en el acto de entrega de las distinciones honoríficas de la ciudad, celebrado este 22 de abril en la Seu Vella. La ceremonia ha distinguido a 34 personas y entidades por su trayectoria y por su contribución a la vida cultural, social y cívica de Lleida.
Cinto Casanovas ha recibido la medalla de la Paeria al mérito cultural y artístico, por su trayectoria de servicio y creación estrechamente vinculada a Raimat y a la vida cultural del entorno leridano.
Nacido en Santpedor el 25 de enero de 1933 y fallecido en Sant Cugat del Vallès el 9 de septiembre de 2023, Cinto Casanovas fue jesuita, escultor y rector de la parroquia del Sagrado Corazón de Raimat. Licenciado en Bellas Artes, desarrolló una producción extensa, tanto en el ámbito religioso como en el civil, y también una obra abstracta muy personal, marcada por el diálogo entre formas rígidas y elementos orgánicos, una tensión expresiva que atravesó buena parte de su trayectoria.
Su vida estuvo dedicada al arte y a la espiritualidad, muy arraigada a la gente del pueblo
Los últimos años de su vida estuvieron profundamente unidos a Raimat, donde ejerció el ministerio pastoral hasta el final, y también a Verdú, donde tenía casa y taller. Dedicó su vida al arte y a la espiritualidad, con una gran cercanía a la gente del pueblo. Esta doble vocación, la del religioso y la del artista, explica bien la huella humana y pastoral que ha dejado.
Su obra está presente en numerosos espacios y paisajes. Entre las piezas civiles más conocidas se encuentran el Merma de Vic, la Dona de l’Aigua en la carretera del Doll o La Verema de Raimat. De temática religiosa encontramos obras suyas en la capilla de Storta, en Roma; la Virgen de la fachada de la iglesia de Os de Balaguer; el Pelegrí de la Seu de Manresa, o la Piedad del cementerio de la comunidad de Raimat. Participó en las reproducciones románicas de Montgarri, Mur o el magnífico Descendimiento de Erill la Vall. Y también recibió encargos muy populares, como gigantes y cabezudos, en los que se expresan su delicadeza y su sentido del humor.
Era un escultor de oficio, que conocía y amaba los materiales
Este reconocimiento de la Paeria pone de relieve una trayectoria fecunda, en la que la creación artística y la vida religiosa avanzaron de la mano. En Cinto Casanovas, el arte no fue solo una expresión estética, sino también una manera de acompañar, de arraigarse en el territorio y de abrir espacios de contemplación. El galardón otorgado ahora a título póstumo es también una forma de hacer memoria agradecida de un jesuita que ha dejado huella en la vida espiritual, cultural y simbólica de Lleida.