Un año después de su muerte, José Ignacio González Faus, jesuita y una de las voces más relevantes de la teología contemporánea, sigue siendo una referencia para pensar la fe cristiana en diálogo con la realidad. Con esta convicción, el sábado 21 de marzo se celebró la primera edición del Seminario González Faus, organizado por el centro de estudios Cristianisme i Justícia. El encuentro nace con voluntad de continuidad y quiere actualizar y proyectar su legado teológico.
González Faus fue uno de los impulsores de Cristianisme i Justícia y estuvo vinculado durante décadas a la vida del centro. Allí dejó una huella profunda por su manera de hacer teología: atenta a Jesucristo, arraigada en la realidad y siempre sensible a la situación de los más pobres. El seminario quiso recoger esta herencia y abrir camino hacia el futuro. Las diversas intervenciones coincidieron en subrayar la necesidad de una teología encarnada, crítica y profundamente humana.
La primera ponencia, a cargo de Miguel Ramón Viguri Axpe, se centró en el método teológico de González Faus y profundizó en dos ejes fundamentales de su pensamiento: la centralidad de Cristo y la centralidad del pobre. La intervención presentó una teología que busca a Dios en la realidad de las víctimas y que entiende la lucidez crítica y la misericordia como caminos inseparables.
La segunda parte del seminario amplió esta mirada hacia dos ámbitos de especial relevancia para la reflexión actual. Lucía Ramón abordó la aportación de la teología feminista y reivindicó la mística femenina como una verdadera teología política y de ojos abiertos, capaz de encarnarse en la vida cotidiana, en la corporalidad y en la atención a las personas que sufren. Su intervención recuperó figuras como Teresa de Jesús, Etty Hillesum, Simone Weil o Madeleine Delbrêl, y planteó la necesidad de seguir revisando críticamente formas de clericalismo y misoginia todavía presentes en la vida eclesial. Apuntó así hacia una teología más desclericalizada, más atenta a la experiencia de las mujeres y más abierta a una comprensión plena de su lugar en la Iglesia.
Por su parte, Claustre Solé ofreció una lectura bíblica sobre el mito del imperio, de Babilonia a Washington, y mostró cómo el poder tiende a autolegitimarse como un orden casi divino. Frente a ello, la ponencia defendió una fe que resiste la idolatría del dominio y apuesta por la fraternidad humana.
En conjunto, el seminario puso de relieve la vigencia de una teología en diálogo con la historia y atenta a los grandes retos del presente. Con esta iniciativa, Cristianisme i Justícia abre un espacio estable para releer la obra de González Faus y seguir proyectando algunas de sus intuiciones más fecundas en el trabajo teológico del futuro.
Si queréis profundizar en las ponencias del Seminario, encontraréis todas las sesiones disponibles en el canal de YouTube de Cristianisme i Justícia. Se pueden visionar aquí.