La madrugada de este lunes 31 de marzo ha fallecido en Sant Cugat del Vallès Ignasi Salat, jesuita que ha estado dedicado al mundo de la educación.
Nació el 2 de marzo de 1933 y entró en el noviciado de la Compañía de Jesús en el año 1950, en Veruela. Luego completó su formación en Raimat, donde cursó la etapa del juniorado. En Sant Cugat realizó sus estudios de filosofía y teología, y en Barcelona estudió la licenciatura en Ciencias Físicas. En 1966 fue ordenado sacerdote.
Toda su vida ha estado dedicada al mundo de la educación en Cataluña. Esta labor la llevó a cabo en Barcelona, en los colegios de Casp y Sant Ignasi; en L’Hospitalet de Llobregat, en el colegio Joan XXIII de Bellvitge; y finalmente, en sus últimos años, en Lleida, donde también en esta última etapa de su vida colaboró con el colegio Claver de Raimat.
Además de su dedicación a la docencia como profesor, ocupó cargos directivos en estas escuelas y también fue responsable de educación de la Compañía de Jesús en Cataluña. Su visión educativa se inspiraba en el espíritu de la renovación pedagógica de principios del siglo XX, poniendo énfasis en la personalización, el contacto con la naturaleza y las metodologías activas. Fue pionero en la implicación en los movimientos de maestros que deseaban una transformación profunda de la enseñanza con la llegada de la democracia, tras la dictadura franquista.
Una mirada pedagógica creativa y rigurosa
Tenía una visión pedagógica creativa y rigurosa, con un enfoque cristiano y humanista, en el que se unían la voluntad de educar y de acercar la experiencia de la trascendencia a los alumnos. El P. Ignasi Salat fue un impulsor decidido de la adaptación del Paradigma Pedagógico Ignaciano en las escuelas. Es importante destacar su apuesta por la formación de los maestros, un aspecto que siempre consideró fundamental. Por ello, impulsó el programa FORPE, un programa de formación permanente para educadores, que les permitía hacer una pausa de tres meses en la actividad escolar para leer, reflexionar, formarse y revitalizar su vocación.
Cabe reconocer su contribución a promover la colaboración entre las diferentes escuelas jesuitas de Cataluña, especialmente en el ámbito de la formación del profesorado, dando los primeros pasos de un proceso que culminaría más adelante con la creación de la red Jesuïtes Educació. Aunque ya estaba jubilado, mostró mucho interés y entusiasmo por la puesta en marcha de los proyectos de innovación y transformación educativa llevados a cabo en los últimos años en las escuelas jesuitas de Cataluña.
En el colegio Claver de Raimat, el Aula de Natura, inaugurada en 2021 dentro del proyecto Claver Natura, lleva su nombre, en reconocimiento a su sensibilidad por el cuidado de la casa común y su labor de atención al huerto de la escuela. También fue un referente de la Escuela de Padres y Madres de este colegio.
La docencia y las diversas tareas y responsabilidades en el ámbito educativo las combinó siempre con la actividad pastoral como jesuita, colaborando en diversas parroquias, como las de Sant Àngel Custodi y Sant Joan de Gràcia, en Barcelona, la Mare de Déu del Roser de Gimenells y la parroquia de Sant Ignasi en Lleida.